Pues eso, mientras escribo esto nos encontramos camino de la frontera de Ucrania, en cuanto hemos pasado Cracovia ni rastro de autopista y sabemos que será así hasta el final del viaje. Ahora al menos las carreteras están bien asfaltadas, nos sobran algunos cruces, rotondas, camiones, camionetas, pasos de cebra, tractores, etc… Sabemos que a partir de ahora las carreteras siempre irán a peor hasta que dejen de tener asfalto o incluso hasta que no existan (campo a través).

El paso por Polonia ha sido de lo más tranquilo, una buena autopista nos ha llevado desde la frontera con Alemania hasta Cracovia, quedan unos 50 kilómetros por hacer que casi tienen terminados justo al cruzar la frontera. Es mi tercera vez en Polonia y veo que el país ha avanzado bastante desde mi primera visita, hace 4 años. Ayer encontramos camping sin problemas en Katowice, sin embargo a eso de las 20:30h casi llegando al camping (la historia recuerda mucho a la de Francia y la junta de la culata…) paramos un momento a mirar como llegar y al volver a arrancar el susuki no iba. Dábamos a la llave, pero el motor de arranque no se movía… Quizá fuera porque la bateria era vieja, quizá porque llevabamos enchufados la nevera, el portatil, el gps, un movil y la radio, el caso es que esta vez la bateria “kaput”. Pero ésta me la esperaba, por ello llevabamos una nueva de repuesto. Decidimos cambiarla y ahora el susuki enciende a la primera (suspiros de alivio, ya pensabamos que era el motor de arranque…). Esta mañana hemos aprovechado para desmontar la rueda (ahora sin problemas) y echar algo de grasa en la rótula. Sin problemas, “semos” unos mecanicos de primera, eso sí, nos ha llevado casi hora y media…

Hemos conseguido entrar en navento, ahora vemos al resto de equipos más cerca, eso nos anima, aunque sabemos que estamos aun muy lejos, al menos nos movemos. Nos ha estrañado ver que nadie ha entrado a Kazajstan, en un principio pensamos que habría problemas en el país, así que envíamos un sms a los amigos del Mongol Mil. Nos confirman que no hay problemas, que ellos incluso entraron en Kazajstan, pero que se vuelven, al parecer las “multas” de la policia en Rusia y Ucrania les han dejado con el presupuesto tocado. Se vuelven en coche a España y nos recuerdan que tengamos cuidado con la policía. La noticia nos ha dejado un poco bajos de moral, cuando estabamos parados en Francia, ver que ellos iban casi los primeros animaba… De cualquier manera ellos han llegado de momento bastante más lejos que nosotros.

Tenemos ganas de llegar ya a Ucrania: entrar en un país en el que no hemos estado antes, ver si la poli nos para tantas veces como dicen, si nos será fácil encontrar donde domir, etc… Será el empiece del verdadero rally, hasta ahora, salvo los sustos del coche, nada distinto a otros viajes.

Seguiremos informando.